jueves, 27 de diciembre de 2012

27 de diciembre de 2012


"No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter." José Ortega Gasset.

sábado, 15 de diciembre de 2012

15 de diciembre de 2012




Reconozco que no me gusta que la gente me conozca al cien por cien, por eso me gusta ponerlo complicado. No soy demasiado tímida, pero sí me gusta ser reservada. Quizás en algunas ocasiones lo soy demasiado. Creo que solo deberían tener el privilegio de conocernos aquellas personas que dicen que se cuentan con los dedos de una mano, o como mínimo, aquellos que tienen un mínimo interés en hacerlo y no lo hacen solo por casualidad. Por mi parte, creo que todas las personas deberíamos tener guardado lo mejor de nosotros para aquellos que de verdad merecen disfrutarlo. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

2 de diciembre de 2012



"Depósitos a rebosar de amor y ternura aguardan perdidos en algún lugar del mundo. 
Alguien alguna vez los ha encontrado y ha robado una pizca, otros han pasado de largo, unos pocos se han llevado grandes cantidades y alguno que otro ha cogido un puñado para simplemente repartirlo. 
Yo, no sé cómo ni cuándo llegué allí, pero soy gilipollas, me timaron y me bebí un bidón entero. 
Ahora ando drogada de amor. Si se pudiera materializar todo lo que invisiblemente desprendo, sin duda caminaría rodeada constantemente de una aureola color rosa chicle, con muchas nubecitas de algodón y ositos de peluche. Resumiendo, una auténtica mariconada. 
Pero de eso nos aprovechamos los de mi especie, y es que, por suerte, los sentimientos son abstractos. Imaginad que putada si fuesen de otra manera. 
A veces me planteo si soy la única boba que picó en la trampa. Si soy la única que inconscientemente sigue confiando en el eterno lado bueno y tierno de las personas. 
Y es que parece que ahora eso no es lo que se lleva. ¿No? Cuanto más hijo puta eres, mejor. O eso me han dicho los actos que realizáis a diario, que por si no lo sabíais, tienen boca. Saben hablar por sí solos. 
Ahora lo que está de moda es pasar por un mercadillo, agarrar la primera armadura resistente que encuentres y encasquetártela a modo de caparazón permanente. Una armadura que satisfaga el sentiros inmunes a toda gran o pequeña muestra de afecto. Algo que os convierte a la par en seres tan desgraciados como envidiables. 
Una armadura no resistente a los golpes y al dolor. O bueno sí, pero no a los golpes y al dolor físico. Una armadura que viene con el regalo extra de un manual para ser un cabronazo de primera. Una joya de elemento al alcance de cualquiera. 
Una nueva tendencia que hace que mis queridos depósitos queden en el olvido y acaben pudriéndose. Una sutil manera de fomentar la 'ley del más fuerte' (porque cuanto menos parezca que sufres o sientes, mejor, ¿no?), con la que lo único que conseguís es terminar degradando y aplastando el lado más bonito de la vida.
Una armadura que se compone de todas las caricias, besos, abrazos, sonrisas, apretujones que acaban casi fundiendo un cuerpo con otro, bonitas palabras y demás empalagosidades, que, yo al menos no sé explicar por qué, en algún momento decidisteis no dar ni decir. 
Jamás dejaré de alegrarme de ser una sensiblona incapaz de ocultar lo que siente. Una apasionada de haceros saber todas las cursiladas que pasean por mi cabeza y mi cuerpo hacia cada uno de vosotros. Aunque, siendo franca, en alguna que otra ocasión he deseado poseer una puta armadura de esas. 
Pero, no nos sobra tanto tiempo como para andar perdiéndolo en camuflar sentimientos."