"Te despiertas tras unas pocas
horas de sueño, por un lado insuficientes y por el otro imprescindibles para,
como mínimo, sujetarte el alma al romper la mañana.
Te despiertas y desayunas café y
prisas, preocupado por la duración de los días y su casi imposible e insalvable
verticalidad.
Te metes en la ducha con sueños
de grandeza y, al salir, te secas con frío y realidad. Sales de tu casa
pensando en volver. Vuelves a tu casa pensando en escapar.
Pero, quién sabe… quizás éste sea
el día en el que encuentres la fisura en el muro. Quizás hoy caigan telones,
barreras, muros y quimeras.
Quizás hoy es tu día, pero aún no
lo sabes. Nadie lo sabe."



