domingo, 7 de julio de 2013

7 de julio de 2013


"Son dos novios sin fecha de caducidad. Han tardado una vida (o 16 años) en conocerse pero son la vida la una de la otra. Sus silencios y gestos dicen más que mil palabras pero luchan al teléfono para hablar una por encima de la otra; también adoran los silencios justificados…
Comen, beben ríen y lloran pero todo juntas. ¿Te apetece que vayamos con mis padres a por un McDonald o de compras a Plaza? ¿Subes a casa que mi madre te ha comprado merienda de la Petit Croissant? ¿O mejor vamos a tu casa a que tu padre nos haga tortilla de patata para asaltar después los helados del congelador?
No son bipolares ni orgullosas o cabezotas. Simplemente en esta vida se necesita la variedad y ellas no son las culpables de tener el 99% de las veces razón y si la tienen… ¿Cómo van a decir lo contrario aunque sea para provocar la reconciliación?
Se van de compras a grandes ciudades solas e indefensas intimando con los más frikis del lugar pero, todo sea dicho, buenos guías y fotógrafos.
Viven un auténtico paraíso las dos solas viendo el mar, en silencio, intercambiándose miradas cómplices en el momento X por el motivo Y; malechándose crema intentando coger color pese al mal tiempo de la costa y planeando estrategias para que les dejen irse a pasar la noche con tres resacosos piscineros.
Tienen fe y confianza plena la una en la otra. Son una y por ello no se avergüenzan de cebarse juntas o tararear a La Oreja De Van Gogh encima de una cama y con un cepillo a modo de micrófono porque…
Son niñas que juegan a ser mayores, jóvenes que intentan maquillar su rostro para esconder sus sentimientos aunque cuando estén a solas sigan soñando con Disney porque como dicen sus padres aun les queda mucho por aprender."


martes, 2 de julio de 2013

2 de julio de 2013



“Lo poco que sé de la vida está en los libros que nunca leo. Lo poco que sé de la vida está en las líneas que no escribí. Lo poco que sé de la vida se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos. Que nadie se emocione ni albergue falsas esperanzas, porque con lo poco que se de la vida a duras penas se llena un corazón, por pequeño que sea (…)

Empiezo por lo que sé con toda seguridad. Sé que, con suerte, te vas a morir una vez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Para evitarlo te regalo un método infalible. Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, ya te puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas. Que un euro se ahorra, y un polvo se pierde. Para siempre. Que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar. Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren mal. Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un sólo día trabajando únicamente por dinero.

Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca, tus yo qué va. Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondido. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligado a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión. Que desees y seas deseado, que se frustren todas tus esperanzas y acabes descubriendo que la única forma de recobrar el primer amor, que es el propio, es en brazos ajenos.

Dos emociones inútiles asociadas al pasado, arrepentimiento y culpa, y una emoción inútil asociada al futuro, la preocupación. Cuanto antes te desprendas de las tres, antes empezarás a apreciar lo único que tienes. Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas los que no hayas hecho antes de los treinta, ya jamás pasarán de buenos compañeros. Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira.


Para terminar, y hablando del tema, déjame que te presente a tu mejor enemigo. Se llama miedo. Quédate con su cara porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al qué dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón.”