Los grandes triunfos en la vida, normalmente son fruto de los grandes fracasos que provocan en nosotros un cambio tan grande que nos llevan a actuar de una manera radicalmente contraria. Las personas, nuestros sentimientos y la forma en la que decidimos cómo va a seguir cada día de nuestra vida no es más que el resultado de nuestros grandes fracasos y nuestras grandes decepciones. Fracasamos para evolucionar y evolucionamos para crecer y mejorar. Un día te levantarás y te darás cuenta de que no hay nada de lo que querías antes y que, sin embargo, lo que hay ahora es infinitamente mejor. Despegarse de lo que nos hace daño, fracasar con ello y volver a empezar, y así hasta llegar a la persona, al momento, al lugar y a la situación que no nos haga no querer cambiar nunca más, pero que nos permita evolucionar cada día.

No hay comentarios:
Publicar un comentario