lunes, 25 de noviembre de 2013

25 de noviembre de 2013




Cuando dejemos de intentar sobrevivir al domingo, y cuando la lluvia nos moje sin calarnos, y ya la distancia no nos haga daño, y los sueños terminen antes de que despertemos, y no dediquemos insomnios, ni nos abriguemos de las madrugadas, y los inviernos no nos duren toda la vida, y amemos a alguien menos roto, y sepamos qué y cuándo, y la rutina no entre sin llamar a la puerta, ni tengamos la necesidad de ahogarnos menos, y los abismos seamos nosotros y nadie pueda salvarnos, y la herida escueza hasta quedarnos dormidos, y no le busquemos sentido a toda esta mierda, ni una salida, y cuando los atardeceres ya no nos parezcan bonitos, y ningunos labios puedan besarnos poemas, o recorrer nuestro cuerpo en busca de respuestas, y se nos pasen las horas volando, y nosotros andemos sin ir a ninguna parte, y abandonemos a la esperanza antes que ella a nosotros, y las catástrofes nos enamoren menos, y cuando el insomnio sea un recuerdo y las ojeras una fotografía, y los rostros y las sonrisas se nos acumulen, y tirarse en la cama sea nuestra forma de seguir. 

Cuando pase todo eso, y ya estemos perdidos, ojalá en ese mismo lugar a donde ningún camino conduce haya llegado cualquier otra persona. Hay quien sigue creyendo que para tocar fondo hay que hundirse, pero quizá sólo haga falta no haber encontrado nunca la superficie. Haremos el amor entre los escombros.

viernes, 1 de noviembre de 2013

1 de noviembre de 2013




"Su significado es siempre el mismo, bajo cualquier circunstancia, en cualquier país, de cualquier lengua, credo o tradición, y parte de la segunda condición fundamental para dar uno como dios manda. Necesitas lo que significa. Y significa, en esencia, que no estás solo.

A partir de aquí, los requisitos se van complicando. Y es que todo depende de tener algo muy fuerte en común. Algo que, de pronto y sin haberlo previsto, sintáis los dos con la misma intensidad. Se trata de un momento, de un solo instante. El tiempo justo para que ese algo tan real y tan verídico no pueda dibujarse con palabras.

No sé si me explico. Pero si eso ocurre, todo cambia. Desde ese momento, abrazarse ya es otra cosa. Estáis atrapando verdades. Una cacería de instantes. Un comprensor de realidad. Enzarzarse en las ganas del otro y apretar hasta que se extingan.

Me fascinan los abrazos bien dados. Creo que resultan aún más memorables que cualquier otra palabra, gesto o relación. La única forma física conocida que tiene el ser humano de parar el tiempo. El único punto y seguido entre todo lo que se puede llegar a sentir.

No sé muy bien por qué hoy me ha dado por hablar de esto. Supongo que porque creo que andamos muy faltos de abrazos reales. O quizás porque a más de uno hoy le vendría muy bien.

El caso es que, lamentablemente, a los abrazos les pasa como a los besos, las caricias, los matrimonios o las patadas en los huevos.

Si no los consumas a tiempo, acaban caducando."

miércoles, 28 de agosto de 2013

28 de agosto de 2013

"Lo diré otra vez: no puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

(...)

Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.
El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando.

No os conforméis.

Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis.

No os conforméis.

(...)

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.
Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida.

Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.
Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón. 

Nadie quiere morir.

Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.
Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro.

No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros.
No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior.
Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición.
De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser.
Todo lo demás es secundario."

domingo, 11 de agosto de 2013

11 de agosto de 2013

“Los aeropuertos ven más besos sinceros que las recepciones de bodas. Los muros de hospitales escuchan más oraciones reales que las Iglesias.”

miércoles, 7 de agosto de 2013

7 de agosto de 2013




El miedo es impersonal, transferible y terriblemente contagioso, se propaga sin costes de transporte y encima, con cada contagio, va mutando el virus, con lo que se hace cada vez más imposible su erradicación definitiva.

Al fin y al cabo, qué hay de malo en arriesgarse. O mejor, qué hay de bueno en no arriesgarse. Sufrir de lo mismo que sufrimos ya, pero más tarde. Seguir como estábamos, pero con menos tiempo para estar como estábamos. En definitiva, estar peor que estábamos, pero encima creyéndonos que estamos igual.

Arriesgarse es enfrentarse a decibelios de envidia. Sufrir de sordera ante el qué dirán. Pero es que es comprensible que genere envidias alguien que decide atenerse a las consecuencias de vivir la vida de uno, y no la de los demás.
A cada instante, una gran parte del mundo está a punto de casi todo. Él a punto de llamarla, ella a punto de cogerlo, el otro pensando si debería, aquella decidiendo si lo hace o no. Malos a punto de ser buenos, buenos a punto de hacerlo peor. Oportunidades a punto de crisis, trabajos a punto de paro, relaciones a punto de caramelo, infidelidades a punto de perder su fe. Todos paralizados por no plantearse qué es lo peor que les puede pasar, qué es lo mejor que les puede dejar de pasar.


Es imposible negar que vivimos sumergidos en una evolución constante, pero dentro de esta, podemos destacar notablemente situaciones o experiencias propias que nos hacen cambiar el rumbo de nuestros pasos. A todos esos momentos, a todas esas pequeñas -o grandes- cosas imposibles de ignorar que cambian nuestra manera de ver el mundo y vivir en él, se les puede llamar nacimientos. Dejamos atrás nuestro antiguo yo para empezar, mayoritariamente de manera inconsciente, a ser un nuevo yo, todavía desconocido.

domingo, 7 de julio de 2013

7 de julio de 2013


"Son dos novios sin fecha de caducidad. Han tardado una vida (o 16 años) en conocerse pero son la vida la una de la otra. Sus silencios y gestos dicen más que mil palabras pero luchan al teléfono para hablar una por encima de la otra; también adoran los silencios justificados…
Comen, beben ríen y lloran pero todo juntas. ¿Te apetece que vayamos con mis padres a por un McDonald o de compras a Plaza? ¿Subes a casa que mi madre te ha comprado merienda de la Petit Croissant? ¿O mejor vamos a tu casa a que tu padre nos haga tortilla de patata para asaltar después los helados del congelador?
No son bipolares ni orgullosas o cabezotas. Simplemente en esta vida se necesita la variedad y ellas no son las culpables de tener el 99% de las veces razón y si la tienen… ¿Cómo van a decir lo contrario aunque sea para provocar la reconciliación?
Se van de compras a grandes ciudades solas e indefensas intimando con los más frikis del lugar pero, todo sea dicho, buenos guías y fotógrafos.
Viven un auténtico paraíso las dos solas viendo el mar, en silencio, intercambiándose miradas cómplices en el momento X por el motivo Y; malechándose crema intentando coger color pese al mal tiempo de la costa y planeando estrategias para que les dejen irse a pasar la noche con tres resacosos piscineros.
Tienen fe y confianza plena la una en la otra. Son una y por ello no se avergüenzan de cebarse juntas o tararear a La Oreja De Van Gogh encima de una cama y con un cepillo a modo de micrófono porque…
Son niñas que juegan a ser mayores, jóvenes que intentan maquillar su rostro para esconder sus sentimientos aunque cuando estén a solas sigan soñando con Disney porque como dicen sus padres aun les queda mucho por aprender."


martes, 2 de julio de 2013

2 de julio de 2013



“Lo poco que sé de la vida está en los libros que nunca leo. Lo poco que sé de la vida está en las líneas que no escribí. Lo poco que sé de la vida se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos. Que nadie se emocione ni albergue falsas esperanzas, porque con lo poco que se de la vida a duras penas se llena un corazón, por pequeño que sea (…)

Empiezo por lo que sé con toda seguridad. Sé que, con suerte, te vas a morir una vez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Para evitarlo te regalo un método infalible. Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, ya te puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas. Que un euro se ahorra, y un polvo se pierde. Para siempre. Que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar. Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren mal. Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un sólo día trabajando únicamente por dinero.

Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca, tus yo qué va. Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondido. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligado a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión. Que desees y seas deseado, que se frustren todas tus esperanzas y acabes descubriendo que la única forma de recobrar el primer amor, que es el propio, es en brazos ajenos.

Dos emociones inútiles asociadas al pasado, arrepentimiento y culpa, y una emoción inútil asociada al futuro, la preocupación. Cuanto antes te desprendas de las tres, antes empezarás a apreciar lo único que tienes. Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas los que no hayas hecho antes de los treinta, ya jamás pasarán de buenos compañeros. Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira.


Para terminar, y hablando del tema, déjame que te presente a tu mejor enemigo. Se llama miedo. Quédate con su cara porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al qué dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón.”

domingo, 26 de mayo de 2013

26 de mayo de 2013

Yo siempre he creído que el mundo amarillo es el mundo en el que realmente estamos. El mundo que nos muestran las películas, el del cine, es un mundo creado por tópicos que no son verdad, y acabamos pensando que el mundo es así. Te enseñan cómo es el amor, y luego te enamoras y no es como en las películas. Te enseñan cómo es el sexo, luego tienes sexo y tampoco se parece al de las películas. Hasta te enseñan cómo son las rupturas de las parejas. Cuántas veces la gente ha quedado con su pareja en un bar y ha emulado una ruptura de cine. Y no funciona, no funciona porque lo que en el celuloide se despacha en cinco minutos, luego a ti te lleva seis horas y al final no rompes sino que te comprometes a casarte o a tener un hijo.

domingo, 19 de mayo de 2013

19 de mayo de 2013



"No volvería a intentar adentrarme en el corazón humano. Sólo Gatsby, mi vecino, sería la excepción. Gatsby, que representaba todo lo que yo despreciaba."

sábado, 4 de mayo de 2013

4 de mayo de 2013

"Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad."


martes, 9 de abril de 2013

9 de abril de 2013



"Te despiertas tras unas pocas horas de sueño, por un lado insuficientes y por el otro imprescindibles para, como mínimo, sujetarte el alma al romper la mañana.
Te despiertas y desayunas café y prisas, preocupado por la duración de los días y su casi imposible e insalvable verticalidad.
Te metes en la ducha con sueños de grandeza y, al salir, te secas con frío y realidad. Sales de tu casa pensando en volver. Vuelves a tu casa pensando en escapar.
Pero, quién sabe… quizás éste sea el día en el que encuentres la fisura en el muro. Quizás hoy caigan telones, barreras, muros y quimeras.
Quizás hoy es tu día, pero aún no lo sabes. Nadie lo sabe."

domingo, 7 de abril de 2013

7 de abril de 2013


Creo que todo el mundo, de todas las personas que conoce a lo largo de su vida, tiene a una a la que considera como ESA. No sé, como esa persona que deseas haber conocido y tenido antes de morir. Tú la eres para mí, lo sé, a pesar del millón de personas que me queden por conocer. No me cabe duda.

martes, 19 de marzo de 2013

19 de marzo de 2013

Te quiero por todo lo que haces y dices, por hacerme feliz todos los días, por haberme aguantado todos estos años y por no rendirte nunca. La familia no se elige, y puede que tú no me eligieras como hija, pero si yo tuviera que elegir un padre no tendría ninguna duda.
A tus 53 años, pese a todo, sigues tropezando con la realidad y corriendo tras un sueño, lo cuál demuestra que en muchos sentidos eres más joven que yo. Sé que no te cansarás nunca.

Aquí está, señores, el hombre de mi vida.
Mi amigo, mi confidente, mi compañero...y sobre todo, mi padre.

sábado, 9 de marzo de 2013

9 de marzo de 2013



"Su simple recuerdo echaba a perder muchos momentos de alegría. Había sido para él algo así como su conciencia. Sí. Había sido su conciencia. Lo destruiría. Mataría el pasado y, cuando estuviera muerto, él recobraría la libertad. Acabaría con aquella monstruosa vida del alma y, sin sus odiosas advertencias, recobraría la paz. Empuñó el arma y con ella apuñaló el retrato (…) En el interior encontraron, colgado de la pared, un espléndido retrato de su señor tal como lo habían visto por última vez, en todo el esplendor de su juventud y singular belleza. En el suelo, vestido de etiqueta, y con un cuchillo clavado en el corazón, hallaron el cadáver de un hombre mayor, muy consumido, lleno de arrugas y con un rostro repugnante. Sólo lo reconocieron cuando examinaron las sortijas que llevaba en los dedos." 

domingo, 10 de febrero de 2013

10 de febrero de 2013



"Hoy empiezas. No hace falta ni que lo vayas explicando. Si es que se te ve en la cara. Da igual que sea un negocio, un viaje, una relación sentimental, una nueva vida o una vieja historia a la que has decidido darle inicio por el final. Da lo mismo.
Hoy empiezas. A mí no me la das. Tú has abierto los ojos antes que la rutina, y lo primero que has hecho ha sido depilarte las excusas. Mira, hasta te salen las ganas por las orejas, anda hazte así. Me cago en la leche, Merche, que hoy empiezas.
Hoy no escuchas. Que no escuchas, digo. Y si lo haces, has decidido no entender nada. Que la cosa está fatal. Con la que está cayendo. Qué se le va a hacer. ¿No has visto las noticias? Pues no. Hoy todo sobra. Hoy tú has decidido que arrancas, y arrancarás.
Hoy tú ya no eres tú. Desde este mismo momento, lo has de saber, te has convertido en un ser -con perdón- imbécil y peligroso. Bueno, igual me he quedado corto, en realidad eres MUY imbécil y MUY peligroso. Venga va, seamos honestos, eres el MÁS imbécil y peligroso que existe.
Eres imbécil -con cariño- por exhibir tu ilusión. Tápatela antes de que te la vean, que en este país mostrar tanta ilusión provoca efectos secundarios perjudiciales para los demás: envidia cochina, crítica feroz a tus espaldas o lo que es peor, una repentina intención de echarte una mano.
Eres imbécil -siempre desde el respeto- porque sufres de valor añadido en primer grado. Has dejado de ver lo que había, y has decidido imaginar lo que podría llegar a haber. Eso es muy insolidario con la depresión global, despista del suicidio colectivo y raya la insumisión social. Cómo te atreves a crear algo, a jugar así con la realidad o a escribir historias que mejoren el Mundo. Quién te has creído que eres. ¿Dios? ¿Pedro J.?
Y para acabarlo de rematar, eres imbécil -aquí sin cariño ni respeto ni ná de ná- porque eso que empiezas ya lo intentaron muchos otros antes que tú. Y todos fracasaron. Por algo sería. Qué pasa, te crees más listo, mejor preparado o especial, ¿no? Menuda sobredosis de soberbia llevas, chato. Recuerda todo lo que te falta. Experiencia. Contactos. Información. Paciencia. Recursos. Responsabilidad. Talento. Prudencia. Recuérdalo y quédate llorando en casa.
Pero es que además de imbécil, eres un ser peligroso, sí, MUY peligroso. Tu optimismo, tu ilusión y tus ganas de materializarla ya no temen a prejuicios propios y ajenos. Desde hoy, tu éxito o tu fracaso ya no dependerán del suyo. Y eso te convierte en lo más próximo a un delincuente nada común.
Eres peligroso porque ya no perteneces a ninguno de los dos grupos mayoritarios en cualquier sistema democrático, a saber: aquellos que piensan que todo lo que les ocurre es culpa de los demás y aquellos que creen que todo lo que les pasa es solo por culpa suya.
Pero, sobre todo, eres peligroso porque eres la única virgen en medio de una orgía, principal objetivo que todo el mundo se quiere zumbar, enemigo público número uno con el que nada ni nadie tendrá la más mínima compasión ni miramiento.
Si te va mal, ahí fuera te esperan en formación de ataque miles de motivos para salirte al paso, razones que no dudarán en asaltarte como bandoleros que no pretenden ni robarte ni matarte, tan solo que vuelvas por donde has venido con la palabra FRACASO tatuada en el culo. Todos querrán ser el primero en avergonzarte, todos querrán firmar su «ya te lo dije» y a todos les encantará verte caer. Van a poner todo su empeño en ello. Y si lo consiguen, será un logro suyo, personal e intransferible.
Pero es que si te va bien, prepárate, porque ganarás dinero, experiencia, felicidad o una peligrosísima combinación de las tres. Y ahí sí, ándate con mucho ojo porque hoy por hoy, si ganas dinero eres un cabronazo que tiene algo que ocultar, si ganas experiencia en algún momento serás demasiado caro de mantener, y si ganas felicidad lo único que demostrarás es que no tienes ni puñetera idea de en qué mundo vives.
Hoy empiezas, y desde aquí solo puedo desearte una cosa.
Que nada ni nadie te haga olvidar lo que sientes hoy, que empiezas.
Por algo los principios...
...se llaman principios." 
Risto Mejide

jueves, 7 de febrero de 2013

7 de febrero de 2013



La mayoría de las personas de este mundo en cuanto tienen la oportunidad hablan de sí mismos con una sinceridad pasmosa. Suelen decir frases del tipo “yo parezco tonto de tan franco y sincero que soy” o “soy muy sensible y me manejo muy mal en este mundo” o “yo leo el pensamiento de la gente”. Pero he visto innumerables veces como personas “sensibles” herían sin más los sentimientos ajenos. He visto a personas “francas y sinceras” esgrimir sin darse cuenta las excusas que más les convenían. He visto como personas que “le leían el pensamiento a la gente” eran engañadas por los halagos más burdos. Todo esto me ha llevado a pensar, ¿qué sabemos, en realidad, de nosotros mismos? Cuanto más pienso en esto más reacia soy a hablar de mí misma (si es que realmente hay necesidad de hacerlo)… Quizá se deba a eso, pero me he habituado a trazar una frontera invisible entre mí misma y los demás. Empecé a tomar una distancia perpetua ante el otro, fuera quien fuese, y a mantenerla mientras estudiaba mi actitud. Aprendí a no creerme todo lo que la gente dice.

domingo, 3 de febrero de 2013

3 de febrero de 2013


"La cama es un mueble inquietante, el nido de las pesadillas, el último reducto o madriguera del animal que somos. En íntimo refrote con ese cachivache pasamos la mayor parte de nuestra vida, ahí sudamos y enfermamos y sanamos y soñamos y engendramos, y en ese barco varado de metal o de tablas nos morimos. Porque, en efecto, lo más probable es que muramos dentro de una cama, tal vez incluso dentro de nuestra propia cama, en ese maldito mueble tomado por los ácaros que frecuentamos más que ningún otro lugar del planeta y en el ahora ensayamos, cada noche, la oscuridad del fin. Sólo pensar en esto, desde luego, te hace cobrar antipatía a los colchones."

viernes, 18 de enero de 2013

18 de enero de 2012

"Con el tiempo, algunas perlas pasan a ser diamantes. Cada ochenta o noventa perlas aparece un diamante. Un diamante, para que me entiendas, es una de esas personas que se hace tan básica y tan importante en tu vida que parece creada únicamente para ti."

viernes, 4 de enero de 2013

4 de enero de 2013


"Sé que te quiero porque si pienso en ti me siento obligada a hacer las cosas bien. Sé que te quiero porque haría que tus defectos figuraran entre las maravillas del mundo y me parecería injusto que no ganaran. Sé que te quiero porque nada que hicieras me haría bajarte del pedestal en el que te tengo y no dejaría que nadie lo intentase. Sé que te quiero porque siempre he sido una indecisa y tú has sabido disolver todas mis dudas. Sé que te quiero porque desde que te conozco ha desaparecido mi entusiasmo hacia todo lo que no tiene que ver contigo… Pero sobre todo sé que te quiero porque no necesito que me quieras, ni que sepas que te quiero, pero sí que te quieras y te quieran más y mejor de lo que yo lo hago."